



Profane Beauty_1
El proceso para reinterpretar retratos algorítmicos comienza con una fotografía, la cual se optimiza en píxeles, iluminación y colorimetría. A continuación, los píxeles se convierten en una malla que crea una red de nodos y vértices. Usando matemáticas de grafos, se establecen relaciones topológicas para seleccionar las “caras” de la malla según reglas de iluminación, proximidad y conectividad.
Este proceso resulta en una reducción topológica de la malla, de la cual se extraen los centroides de cada cara, formando una red de puntos. Finalmente, un segundo algoritmo, basado en el concepto matemático del Problema del Viajero (TSP, por sus siglas en inglés), genera una serie de curvas que conectan estos puntos de manera óptima.
Para preparar las curvas para el dibujo robótico, se realiza una optimización crucial. Un algoritmo actúa como director, coordinando la secuencia de trazos del robot. Al identificar los puntos finales y la proximidad entre las curvas, el algoritmo orquesta un flujo continuo de movimientos. Si el punto de llegada de una curva coincide con el de la siguiente, se invierte su dirección para mantener el flujo; si coincide con el inicio, se mantiene.
Mediante este proceso iterativo, las curvas se analizan y reordenan, creando una coreografía de movimientos. El resultado es un dibujo robótico eficiente, con la menor cantidad de movimientos y tiempo, donde cada trazo es una parte de una secuencia perfectamente optimizada.
Tecnica:
Tinta de archivo sobre papel. Dibujo robótico
Medidas:
650×500
$
150 USD
